NUESTRA ENSEÑANZA MÁS VALIOSA


"En todo amar y servir", estas palabras de San Ignacio de Loyola son una de las enseñanzas más valiosas que podemos transmitir a los jóvenes. La espiritualidad jesuita, gracias al camino espiritual que se recorre con los ejercicios ignacianos, nos ofrece la oportunidad de compartir valores muy importantes para el crecimiento personal:
- Conocerse uno mismo, escuchando nuestro mundo interior.
- Descubrir cuál es el proyecto de vida que Dios quiere para nosotros.
- Saber elegir lo constructivo y descartar lo que nos destruye.
- Colaborar con el proyecto de Dios.
- Seguir a Jesús.
- Compartir nuestros dones con otros.
- Valorar la formación.
- Sentirse parte de la comunidad eclesial y contribuir a su misión.
- Ser solidarios con los más necesitados.

Todo ello, se transmite no sólo por medio de los ejercicios espirituales sino también por medio de un estilo educativo que contribuye a construir un mundo más justo y solidario, y ayuda a los niños y jóvenes a soñar, a compartir sus sueños y colaborar con el sueño de Dios para el mundo. Sintiendo que el mundo es la casa de todos, sin barreras ni muros, sin prejuicios...pues somos hermanos. 

Gracias a tantos docentes que comparten esta valiosa enseñanza de San Ignacio. 

OTRO CURRÍCULUM

En esta entrada, invito a elaborar un currículum diferente. Ese "otro currículum" que habla más de lo que somos y menos de nuestra experiencia laboral. Se trata por tanto de un ejercicio de reflexión personal, aunque también podría tratarse de un ejercicio de recursos humanos. En este caso, habría que trasladar a quien pidamos que lo realice que se conteste con libertad, sin temor alguno a dejar respuestas en blanco. Pues no pretendemos abordar la intimidad de nadie sino conocerle con mejor perspectiva y profundidad. 

Para elaborar este "otro currículum" comienza con una frase que te guste. Un pasaje de tu libro favorito o unas palabras sueltas que te sirvan cada día de inspiración como título principal que sustituirá a las palabras "curriculum vitae". 

Sustituye tu foto por una imagen con cuya belleza consideres que no es posible competir (descríbela si no puedes ponerla físicamente). Que sea una imagen que evoque tu interioridad (recuerda que este currículum debe ayudar a conocerte y a que te conozcan "por dentro"). ¿Por qué esta imagen y no otra? ¿La tomaste tú o alguien querido?. 

Si tus titulaciones son importantes en aquel currículum oficial, aquí son mucho más valiosos los conocimientos que esos estudios te aportaron. Por ello, resume en un par de frases en qué aspectos consideras que te ha hecho crecer la formación que has recibido. Y cómo crees que te ayudarán a desarrollar este trabajo al que optas. 

Podrías indicar qué suele hacerte reir, sonreir y llorar. Ya que no todos tenemos el mismo grado de satisfacción o frustración. 

Aunque oficialmente no resulte apropiado expresar si perteneces a una religión o a un partido político y aquí también sea totalmente prescindible; es oportuno que expreses con qué valores te identificas y cuáles te gustaría transmitir especialmente a tus alumnos y alumnas (o hacia quienes se vaya a dirigir tu actividad profesional). 

Si has realizado alguna entrevista de trabajo, es fácil que te hayan preguntado cuáles son tus habilidades, si tienes aptitud para trabajar en equipo e incluso qué remuneración esperas. Aquí, en este currículum puedes expresarte con total libertad sobre qué cualidades esperas de tu "jefe", qué esperas de tus compañeros, especialmente conociendo cuáles son tus propias manías. Y qué te parece tan valioso de este sitio y no de otro para querer trabajar aquí.  

Par finalizar, contesta telegráficamente estos items: 
- Una expresión que no me gusta...
- Un día perfecto es aquél...
- Un sentimiento que me caracteriza...
- Un sueño que no sé si podré alcanzar...
- Una palabra que me define...
- El momento más feliz de mi vida...(ej. un nacimiento).
- El momento más difícil de mi vida...
- De pequeño/a jugaba a ser...
- Mi peor manía o defecto...
- Lo que más me gusta del fin de semana es...
- Si tuviera capacidad de decisión en este trabajo...
- Si no soy elegido/a en este trabajo...
- En caso de tener que reorientar mi carrera profesional hacia otros ámbitos...
- Me considero una persona positiva porque...
- Mi deporte favorito...
- Una afición personal...
- Mi vocación es...

Este "otro currículum" puede ayudarte a conocer mejor cuáles son tus objetivos en la vida y en consecuencia puede ayudarte a definir y priorizar mucho mejor tus expectativas profesionales. Si lo adjuntas o no al "currículum oficial" es cosa tuya. 

Te invito a elaborar este "otro currículum". Quizá una vez elaborado, te des cuenta de que no es suficiente con optar a cualquier trabajo. Por lo que deberás modificar algunas cosas de tu "currículum oficial" para que transmita no sólo que tienes la titulación y cualidades que requiere un determinado trabajo sino que estás convencido/a de no dejar de buscar el trabajo con el que sueñas, con el que esperas seguir teniendo la oportunidad de crecer y aprender. 



DE CORAZÓN Y CON CORAZÓN

Qué importante es que aprendamos a hacer las cosas de corazón y con corazón. 

De corazón, como fruto de la generosidad, bondad y sinceridad. 
De corazón, movidos por el Amor.
De corazón, sin mayor interés que el bien, la justicia, la solidaridad. 
De corazón, transmitiendo lo que somos y creemos.
De corazón, conscientes de que no buscamos aplauso ni recompensa.
De corazón, llamados a compartir lo que hemos recibido. 
Con corazón, poniéndonos en el lugar del otro.
Con corazón, sabiendo que el Amor todo lo puede. 
Con corazón, como sinónimo de perseverancia, valentía y pasión.
Con corazón, con delicadeza, ternura, cariño.
Con corazón, como signo de una entrega total.
Con corazón esperanzado. 

AULAS VACÍAS

En pocos días las aulas quedarán vacías. Será casi el final de un año cargado de experiencias.

El calor está acabando con el ánimo y la fuerza de los educadores/as, niños y jóvenes. Pero ya se acerca un merecido y necesario descanso para todos. 

Pero antes, no está demás que hagamos el esfuerzo de aprovechar esos días de aulas vacías para hacer algo de revisión y autocrítica. Y evaluar cuáles han sido los aspectos positivos y negativos de nuestra labor educativa. 

Con el silencio de esas aulas, los equipos directivos podrán realizar un primer boceto del próximo curso. Establecer prioridades, articular medios para corregir errores cometidos, de implementar el equipo docente con nuevas incorporaciones, acometer los horarios... pero sobretodo para encontrar sentido a los desvelos y calentamientos de cabeza que provocan aquellas aulas ahora habitadas por el eco.

Los docentes, ahora más ocupados en tareas administrativas, echarán la vista atrás con la satisfacción de haber dado lo mejor y seguirán mirando hacia el futuro, con preocupación pero con esperanza; con una actitud positiva que nace de su propia vocación educativa de compartir conocimiento donde hay ignorancia, de motivar donde hay desgana y corregir donde hay error.

Las aulas vacías pueden ser sinónimo de descanso pero también del esfuerzo por redescubrir nuestras propias motivaciones y de echar a volar nuestra imaginación para cuando vuelvan a ser aulas llenas de ruido y vitalidad. 

Te invito a que un día de la próxima semana, entres en una de estas aulas vacías y sepas aprovechar la última lección de este curso que quiera transmitirte.  

Que tengas buen verano. 


"RESUCITAR"

A veces, no es necesario morir para estar verdaderamente cerca de estar muerto o muerta en más de un sentido; hay dinámicas, sentimientos e impulsos que nos pueden hacer morir o que minan nuestro ánimo o nuestro espíritu hasta el punto de tener la tentación de tirar la toalla, de rendirnos (seguramente con sobrados motivos para ello). 

El sinsentido, la apatía, indiferencia, injusticia, intolerancia, ingratitud, lesionar la dignidad, el deshonor, la mentira, cobardía, silencios cómplices, pasividad agresiva o actitudes violentas, y un largo etcétera... son acciones, sentimientos y actitudes que pueden conducir a toda persona a una "muerte" espiritual, existencial, personal o psicológica, social o laboral. 

Por el contrario, encontrar el sentido último de nuestra vida o vocación, tener claras nuestras prioridades personales, conocer nuestras posibilidades, intentar mejorar en aquellos aspectos que nos resultan difíciles, caminar hacia nuestros sueños; reír, amar, dejarse cuidar, dar gracias por los regalos que la vida nos ofrece, tener la suerte de hacer nuevos amigos, trabajar con excelentes personas, depositar nuestra confianza en Dios y en todos aquellas personas o circunstancias que sean sus instrumentos; todo ello, nos puede ayudar a revivir o resucitar. 

Pueden ocurrir dos cosas: dejarnos morir o resucitar. En este tiempo, en Pascua, los cristianos hablamos de Vida y Esperanza, de cuanto podemos hacer por nosotros mismos o ayudar a los demás para que sean más felices. Ánimo y a "resucitar".